La entidad recuerda que no existe ninguna evidencia científica que las avale. Y sostiene que pueden provocar severos daños psicológicos, incluyendo la depresión y el suicidio.

La Asociación Americana de Psicología (APA) declaró ayer que los profesionales de la salud mental no deben recomendar a sus pacientes homosexuales tratamientos para “volverse” heterosexuales.
A través de un comunicado, la organización –que congrega a unos 150.000 profesionales de todo el país- ha afirmado que no hay ninguna evidencia científica que fundamente las llamadas “terapias de reparación”, usualmente promovida por grupos religiosos extremistas.
Los miembros de APA dijeron además que los esfuerzos a los que se induce a los homosexuales en este tipo de “terapias” pueden causar depresión y daños psicológicos severos, llegando incluso al suicidio.
La psicóloga Judith Glassgold, de Nueva Jersey, dijo que esperaba que el documento ayudara a “calmar” el polarizo debate entre los conservadores religiosos, que creen que es posible cambiar la orientación sexual de las personas, y los profesionales de la salud mental, que rechazan ampliamente esa posibilidad.
“Ambos lados tienen que educarse mejor”, dijo Glassgold. “Los terapeutas religiosos tienen que abrir sus ojos a los aspectos positivos de ser gay o lesbiana. Y los terapeutas seculares tienen que reconocer que algunas personas priorizarán su fe por sobre su sexualidad”, sostuvo la profesional.
El reporte de la APA añade que los psicólogos deben ser muy “cautelosos” a la hora de lidiar con pacientes homosexuales que provengan de entornos conservadores y religiosos. “Los profesionales pueden brindar terapias que no intenten cambiar la orientación sexual, pero que involucren aceptación, apoyo y desarrollo en la exploración de la propia identidad, sin imponer una identidad específica desde afuera”, dice un extracto del informe.
En EE.UU, el debate entre quiénes creen que se puede “curar” la homosexualidad y quiénes rechazan tajantemente esta idea ha cobrado importancia a la luz de casos como el de Bryce Faulkner. Tal como informamos en Universo Gay, este joven de Arkansas habría sido internado a la fuerza en un centro para “reparar” su homosexualidad, a pesar de que su novio denunció que el propio Bryce no estaba convencido de ello y que había sido forzado por sus padres para hacerlo.
En la oscuridad, siempre encontramos la luz como su otra cara. Algo asi dice


Entre los articulistas se dice que cuando no se sabe de qué hablar se escribe sobre la televisión. Quizá ocurra algo semejante con José María Aznar. Lo pienso, pero inmediatamente me corrijo. Aznar siempre es una percha de actualidad, siempre nos da motivo: el CEU-Cardenal Herrera acaba de concederle el grado de Doctor Honoris Causa, algo que en cierto sentido repara al ex presidente, que se ha quedado sin la distinción que George W. Bush ha repartido a otros mandatarios.


