Mujeres transgénero y transexuales mexicanas evidenciaron el desalentador panorama que viven al ser discriminadas en sus centros de trabajo. Unas, debido al rechazo, recurrieron al autoempleo; otras, a falta de trabajo, viven al día.

Ciudad de México.- Integrantes de la comunidad travesti, transgénero y transexual del DF presentaron, por vez primera, los resultados de un diagnóstico sobre la discriminación y exclusión laboral que sufren a causa de su condición sexo-genérica.

El estudio, elaborado como parte del diplomado “Teoría y práctica de las organizaciones civiles con trabajo en disidencia sexual y VIH/Sida en México”, de la UNAM, fue expuesto ante miembros de la Red Interinstitucional de Atención a la Diversidad, del Gobierno del Distrito Federal.

Basado en un sondeo de opinión a 51 personas del también llamado Colectivo T, el documento arrojó que 13.72% de las encuestadas estudian y trabajan; 54.88% están autoempleadas; 25.48% tienen un trabajo asalariado; y el 19.60% se encuentran desempleadas.

Dicho diagnóstico también reveló que en algún empleo —actual o anterior—, la mayoría (64.68%) ha vivido discriminación laboral por parte de clientes y compañeros, e incluso del jefe directo; mismo que se traduce en burlas y hostigamiento. El 96.07% afirmó no haber recurrido a alguna institución para denunciar los abusos.

Rechazo, falta de opciones para ejercer su carrera profesional, mejorar ingresos, o no contar con el apoyo familiar, son algunas razones por las cuales justificaron recurrir al autoempleo, con oficios como trabajo sexual, estilista, modelo y reparaciones de aparatos electrónicos, entre otros.

El 76.90% de quienes cuentan con un empleo consideraron que el puesto que ocupan — secretaria administrativa, marketing, jefe de inventarios, informática y programación, o desarrollo de proyectos tecnológicos de informática— corresponde a sus estudios y capacidades laborales.

En este rubro el mismo porcentaje respondió no haber iniciado su proceso transgenérico-transexual dentro de la empresa para la que laboran actualmente.

Por su parte, las personas desempleadas argumentaron no haber recurrido al seguro de desempleo que otorga el GDF debido a que no reúnen la documentación requerida (no concuerda con su identidad de género) o bien, no conocen este programa de ayuda.

A la presentación del diagnóstico, que también divulga instituciones a favor de la no discriminación, acudió Gabriela Romero, subdirectora de Promoción y Fomento a la Equidad, de la Dirección de Igualdad y Diversidad Social (DGIDS), quien propuso difundir el documento durante el marco de la promulgación del Decálogo de la Diversidad Sexual.

Por su parte, Rocío Suárez, promotora de la investigación, señaló la necesidad de establecer acciones conjuntas entre el Gobierno y la sociedad civil para promover una mayor rigidez de leyes antidiscriminatorias. La también integrante del grupo Travestis México se pronunció a favor de una cultura de los Derechos Humanos.

Al igual que Norma Angélica López, coordinadora del programa de Diversidad Sexual de la DGIDS, reconocieron los avances en materia de reconocimiento jurídico de identidad sexo-genérica en la Ciudad de México.