Junio 2009


alvaro_ybarra

En ABC de 29-06-09 y firmado por su Director señor Alvaro Ybarra Pacheco aparece un articulo de opinión sobre el Orgullo del Sur: http://www.abcdesevilla.es/20090629/opinion-firmas/cabalgata-cutre-falsa-trasnochada-200906290013.html
No podíamos esperar otra cosa de un medio que ha repetido hasta la saciedad sus argumentaciones contrarias al Orgullo en las últimas semanas. Pero eso no es lo sorprendente, el señor Ybarra en un amago de ignorancia?, insulto?, maldad?, arremete contra Mar Cambrollé, utilizando el artículo “el/la” para referirse a su persona.

 
Por ello, y aún sabiendo el gran trabajo que tod@s tenemos en estas fechas,

SOLICITAMOS de tod@s las entidades de la FELGTB, a los activistas, amig@s y voluntari@s el envío de cartas al email: aybarra@abc.es

Estas son varias cartas que ya han sido enviadas:

Estimado señor Álvaro Ybarra Pacheco, desde que Colegas se posicionara publica y abiertamente con la derecha española, y como es lógico de la misma manera que ustedes hacen desde sus páginas de tabloide pseudo nacionalcatolicista haciendo una lectura muy particular de la realidad que se vive y respira día a día en España, no en la España como usted en dos ocasiones hace referencia a nuestro país en su texto, no podrá negar la sistemática persecución mediática e ideológica de que somos objeto por parte de ustedes como herramienta de la derecha más alineada con el integrismo católico y toda sus extensiones sociales, incluyendo a su intocable Partido Popular y Conferencia Episcopal, traten de hacer un amago de insulto y menosprecio a todos aquello que defendemos la diferencia, que plantamos cara ya desde hace 40 años al poder normativizador y enquistado de la imposición de unas normas fijas y calculadas de modo de vida y sentir. Para ustedes ser, si es que los son todos, heterosexuales o no transexuales es una desviación y una culpa que esconden con gran esfuerzo y no menos sufrimiento, aquí es donde son las victimas, las que más sufren por no liberar sus personalidades y sentimientos.

Y ya que ocupa usted tan distinguido cargo en su periódico vamos presuponerle ya no solo una educación, también una formación académica en periodismo y saber estar y escuchar en el mundo de la información, me refiero a ese “el/la líder transexual Mar Cambrollé”, que es lo que se propone con el/la líder transexual?, ella es una mujer de los pies a la cabeza y no tiene usted ningún derecho ni moral ni personal a insultar en estos términos a esta gran mujer, pero con ello acaba de dar la puntilla a su dogmático y falaz artículo, haciendo gala de su retrógrada y casposa moral conservadora y montana.
Si es como debe de ser le exigimos una rectificación pública que repare la ofensa que ha tenido a mal hacer contra la Señora Mar Cambollé Jurado

H.C.R.

Por Aitana Sánchez Regalado/Bisexual de Morón de la Frontera-. Terrible y mas que terrible es que los cuenta cuentos pretendan vendernos la moto, son los mismos que sin ningún derecho adquirido también estaban en contra de cualquier manifestación del Orgullo. Decían aquello de: ¿Pero de que se sienten orgullosos?. Ahora cambian la cantinela, la nueva es que los derechos ya han sido conseguidos, banal mentira, una muestra de ello es el desprecio con el que escribe el autor de esta editorial del ABC, Director del Medio para mas INRI. Aparte, de como falta al respeto intencionadamente a una mujer transexual, Mar Cambrolle, tratándola de “El/La”.
Hay mucho trabajo por hacer, y la pluma de Álvaro Ybarra lo deja a la luz. Lo mas llamativo es que recurren a colectivos homosexuales para justificar su homofobia, una asociación que da ruedas de prensa con el Partido político (PP) que quiere retirar los derechos a los homosexuales en el Tribunal Constitucional; mucha consternación produce esto. Además en este caso, justamente un medio periodístico que se posicionó alto y claro contra el matrimonio homosexual, como lo fue el ABC. No nos venda usted fabulas Señor Periodista/Cuenta-cuentos Pacheco.

Señor Ybarra:
quiero transmitirle mi más enérgica repulsa por el tratamiento que en su artículo “La cabalgata gay, cutre, falsa y trasnochada” da a la Señora Mar Cambrollé.
Si usted es tan ignorante como para no saber tratar con el género con el que se identifican a las personas transexuales, al menos debería disimular esa ignorancia o hacerse asesorar.
Si, por el contrario, usted ha puesto el ambiguo artículo el/la a conciencia, con ánimo de ofender, esto solo demuestra que es usted muy mala persona, que aprovecha el púlpito que le da su profesión para ofender a una ciudadana que, aunque piense de manera distinta y no compartan posiciones políticas, se merece todo el respeto.
Su actitud no hace sino reafirmarnos en lo importante que es que en este país se eduque en la tolerancia y en el respeto.
Le sugiero que pida públicamente disculpas y que no siga ofendiendo, con su actitud rebosante de transfobia, a toda la ciudadanía andaluza y española.
Atentamente,
Jesús Generelo.

A/A de Álvaro Ybarra, director de ABC Sevilla

Estimado señor:

El pasado lunes, 29 de junio, usted publicó en el periódico que dirige su opinión sobre la Manifestación del Orgullo Gay, que se celebró el pasado sábado en Sevilla. Sus ideas, como las mías, son totalmente libres, mientras no insultemos a nadie. Así que con tranquilidad, sin sorpresas, leí su texto, ya que sus argumentaciones contrarias a la Manifestación del Orgullo se llevaban repitiendo hasta la saciedad en las últimas semanas. Pero cuando leí esta frase todo cambió: “La cabalgata del Orgullo Gay que han encabezado Monteseirín, Zerolo, Torrijos, el/la líder transexual Mar Cambrollé…”

Me llamo Francisco Artacho, y al igual que usted, yo también soy periodista. Eso sí, nos diferencian años y años de experiencia profesional. Seguro que usted lleva ejerciendo el periodismo desde mucho antes de que yo naciera. Tengo 25 años. A pesar de ese gran abismo de años de profesión, me voy a permitir el lujo de darle una pequeña clase de periodismo, estilo y respeto.

Parece que usted tiene dudas a la hora de elegir el género gramatical para referirse a Mar Cambrollé, presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía. Le aseguro que no es tan difícil elegir la opción correcta. Cambrollé es una mujer, eso salta a la vista para cualquier persona con mirada limpia. La palabra líder es una palabra común en cuanto al género, por lo que éste se marca con el artículo. Al ser una mujer, existe suficiente motivación semántica para referirse hacia su persona en género femenino. Esta regla de tres es aplicable para cualquier mujer transexual, para la que emplearemos siempre el femenino para referirnos a ella, y para cualquier hombre transexual, para el que emplearemos el masculino. Por tanto, lo correcto sería escribir la líder. Así de simple, así de fácil. Puede hacer una anotación en el libro de estilo de su periódico al respecto.

Pero dudo de que ese el/la sea fruto de su ignorancia, y más bien se trate de una burda manera de querer insultar y humillar, dirigiéndose así a una mujer transexual. Además, con ese simple detalle, ha dado motivos de sobra para que el año que viene se vuelva a celebrar una gran manifestación en Sevilla, festiva y reivindicativa, con sus plumas, sus tangas, sus trajes de chaqueta, o sus trajes de lentejuelas. Porque cada persona se reivindica a sí misma de la forma que mejor le parezca, y no es aceptable que nadie quiera imponer una forma de vestir, comportarse o maquillarse. Y es que el colectivo LGTB es tan amplio y diverso, que nadie puede representar a nadie, cada uno alzará la voz, si quiere y puede, por sí mismo.

Así que como periodista le doy un consejo: trate a las cosas por su nombre, sin miedo. Como homosexual le exijo otra: respeto, lo que usted no ha tenido hacia las mujeres transexuales.

Atentamente:
Francisco Artacho Gómez

Fuente: Sin género de dudas

lagarde

Por Marcela Lagarde

La Carta de las Mujeres a la Humanidad surgió del movimiento mundial de las mujeres, un movimiento que se piensa y se siente desde distintas culturas, creencias, edades, profesiones, etc. Este movimiento tiene diferentes formas de organización y de expresión (una parte es feminista y su origen está en el inicio del movimiento feminista) y todas ellas son transformadoras. Propone:

- una opción positiva por la vida, caracterizada por el anhelo a la paz (no siempre fue así, pero sí en el siglo XX)

- una atención social a favor de la convivencia solidaria ante la crispación y la jerarquización social.

En el último tiempo, este movimiento ha colocado en el centro conseguir la paz para las mujeres. Anteriormente, se había planteado conseguir derechos políticos, laborales, etc. para ellas. Esto nos ha permitido ver la violencia como un problema para las mujeres que afecta a otros ámbitos que pensábamos que estaban desconectados.

Juntas, vamos construyendo un modelo porque de la experiencia de una mujer nos beneficiamos todas. Aunque ni lo sepamos, cambios que hacemos en nuestras vidas los hemos tomado de otras. Después, llegará alguien que a todo esto le ponga indicadores, el nombre de plan, de programa… y estas experiencias tendrán la sistematización que requieren. Todas somos diversas, incluso entre cada una misma según el momento de la vida en el que se encuentre.

El encuentro entre mujeres diversas se está produciendo en todo el mundo (Internet). En algunos lugares apartados del mundo hay mujeres con un ordenador conectado a Internet que están haciendo un master en género. Hoy ha cambiado el mundo, en parte por el uso que hacemos nosotras de las comunicaciones y de la apropiación de lo que hacen las mujeres de todas partes del mundo, de sus prácticas exitosas.

La Carta de las Mujeres a la Humanidad fue suscrita en el año 2000 por la marcha mundial de las mujeres, en el seno de la política que no beneficia a la mayoría, sino a un grupo de hombres. En 2004, en Ruanda, se hace un gran aporte: una presentación a la humanidad del movimiento de mujeres en el mundo.

La Carta dice que las mujeres hemos contribuido a la democracia y a cambiar el mundo y hace un llamamiento a mujeres, hombres, pueblos oprimidos, etc. para que planteen un pacto dirigido a transformar el mundo y a modificar radicalmente los nexos que nos unen. Es un poder alternativo, que conllevará la erradicación de lo que no queremos. Es una praxis constructiva, una posición muy distinta a la confrontación. Se sostiene sobre cinco pilares principales: bq. – igualdad – paz – libertad – solidaridad – justicia

Hace un llamamiento a todas las fuerzas sociales para que estos valores sean puestos en práctica. Se requieren, desde luego, cambios estructurales; los cambios ideológicos y valorativos no son suficientes. De lo contrario, cada cual le daría un contenido a la justicia. (Hoy escuchamos discursos de igualdad a organizaciones que reproducen la desigualdad).

Sabemos que no estamos dispuestas a tolerar más. En los últimos tiempos nos hemos dedicado a buscar qué sinergias tienen que producirse entre organizaciones locales, internacionales, etc. para lograr el piso para las mujeres y la búsqueda ha adquirido una dimensión internacional. Nos referimos al piso del derecho internacional, que se convierte en nacional a través de los pactos internacionales. Tenemos que articularnos entre lo internacional, lo nacional y lo local para poder tener una potencia más alta y para que este movimiento sea sustentable. Si no, puede resultar una cosa veraniega, o sea, pasajera.

Desde el feminismo se ha creado la concepción de igualdad entre mujeres y hombres. El feminismo es radical porque:

- plantea ir a la raíz de aquello que nos coloca en desventaja, que nos daña, que
lesiona una forma digna de vida.

- proclama la condición humana de las mujeres. Esta humanidad no es reconocida en muchas partes del mundo o se reconoce parcialmente o sólo si está en función del desarrollo de otras personas o para producir una mejor ciudadanía.

- proclama la igualdad entre mujeres y hombres. No sólo hacemos el proyecto, sino que lo llevamos a la práctica, algo inadmisible por muchas organizaciones añejas y anacrónicas.

- para construir la igualdad tenemos que cambiar. Y los cambios deben ser profundos en nosotras mismas. No se trata de predicar, sino que implica una transformación de las marcas, los deberes, los mandatos y los sellos que nos impiden el desarrollo de nuestra vida.

- plantea una transformación rotunda de las mujeres. ¿Cuáles son los cambios que tienen que hacer las mujeres en su condición social de género para contribuir a la igualdad? Celia Amorós plantea cómo las mujeres hemos sido construidas como idénticas, como LA mujer. A finales del siglo XX se modificó el lenguaje y se nombra al colectivo en plural (MUJERES). Es una ‘s’ de diversidad, de una diversidad que queremos reconocer. Con los hombres pasa igual; un hombre no es la representación del patriarcado. Las mujeres del siglo XXI estamos llamadas a ir poniendo nombre a las cosas.

- demanda una redistribución equitativa de la propiedad, lo que supondría una revolución agraria mundial. Las mujeres se dejan la piel trabajando la tierra pero no son titulares.

Los hombres tienen que cambiar y eso tiene que estar normado. Las leyes que estamos aprobando implican a los hombres directamente. Los hombres se quedan en atender al violento, pero no se plantean más allá; hay 110.000 abortos en España (500.000 en México) al año y no se plantean qué tiene que ver esto con ellos.

Hay que ir revisando el pasado, pero siempre con un pie en el futuro. Hay que revisar nuestro el compromiso con la causa de las mujeres y tenemos que asumir cada vez más articuladamente esta problemática.

La carta plantea la solidaridad, palabra que aprendimos del movimiento obrero. Después nos dimos cuenta de que el concepto fue un aporte del movimiento feminista al movimiento obrero, que se planteaba la fraternidad.

Celia Amorós, en el escrito ‘Violencia patriarcal’, explica que el primer pacto de complicidad entre los hombres es un pacto de exclusión de las mujeres y, por lo tanto, de violencia contra ellas, porque el hecho de partir de esa exclusión (plasmada, entre otros ámbitos, en el derecho). Es un pacto implícito y culturalmente instalado.

La declaración Derechos del hombre y del ciudadano fue acompañada de un feminicidio porque excluyeron económica, política y socialmente a las mujeres. Además, las prohibieron y después las llevaron a la guillotina por vindicar los derechos de las mujeres y de las ciudadanas (Olimpia de Gouges). Esta exclusión es una violencia y asegura el control de las mujeres. Las otras formas de violencia tampoco dañan sólo a una mujer, sino a todas, porque la violencia es simbólica.

La sororidad

La fraternidad es un concepto que abarcaría a mujeres y a hombres porque tiene reconocimiento humano. Abarcaría también la cultura de la sororidad. Este no es un concepto religioso, pero sí tiene un latinajo ‘sor’ (hermana). Significa que ninguna está jerarquizada. Tiene como sentido la alianza profunda y compleja entre las mujeres.

Sororidad/ soridad/ sisterhood: pacto político de género entre mujeres que se reconocen como interlocutoras. No hay jerarquía, sino un reconocimiento de la autoridad de cada una. Está basado en el principio de la equivalencia humana, igual valor entre todas las personas porque si tu valor es disminuido por efecto de género, también es disminuido el género en sí. Al jerarquizar u obstaculizar a alguien, perdemos todas y todos. En ocasiones, la lógica patriarcal nos impide ver esto.

La sororidad tiene un principio de reciprocidad que potencia la diversidad. Implica compartir recursos, tareas, acciones, éxitos… Reconocer la igual valía está basado en reconocer la condición humana de todas, desde una conceptualización teórica de lo que significa.

Otro aporte de la sororidad es dar a conocer las aportaciones de las mujeres para construir la valoración no sólo de la condición humana sino de sus hechos. La cosa no es ‘cómo nos queremos’; la clave está en que nos respetemos, algo difícil porque no estamos educadas en el respeto a las mujeres. Se trata de enfrentar la misoginia, grave problema que causa grave daño a la democracia.

La sororidad exige de nosotras revisar la propia misoginia; cada una tiene que ir descubriendo dónde, cómo se nos aparece, cómo nos legitima para dañar a las otras. Eso también es violencia.

La sororidad es una política que trata de desmontar la misoginia, acción básica para el empoderamiento de las mujeres y la construcción de la igualdad. Si ella, nos pondremos trabas entre nosotras mismas. ¿Cómo lograr la sinergia entre mujeres diferentes que reconocen que la diversidad es un valor positivo, que se unen para universalizar los derechos y para contribuir a la valoración de los derechos de las mujeres en el mundo?

La sororidad es posible como un proceso, siempre y cuando cada una sea posible de alcanzar la mismidad, basada en la autonomía de las mujeres. ‘Auto’ (otro latinajo) quiere decir ‘yo’, poder tener la independencia, también sexual.

La mismidad consiste en ir asumiendo esta construcción de las mujeres como sujeto, como nosotras mismas y en el mundo. Está relacionada con el empoderamiento individual y con el colectivo.

Todo esto es la Carta de las Mujeres a la Humanidad

 

UNA HISTORIA DE VIDA Y AMOR TRANSEXUAL

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UNA MODESTA EXPLICACION PERSONAL

DEL PORQUÉ DE ESTAS COSAS

 

Por Haizea Caballero Ruiz

Sevilla 12 de enero de 2008

 

Me llamo Aire nací en una mañana gris de abril de 1969, a la 1 y media de la tarde, Lloré al nuevo mundo que me vio asomar del vientre de mi madre, fue ese llanto el preludio de lo que más tarde sería mi vida.

 

La matrona que cuando vio que adornaba mi desnudez con las dotes del poderoso, dijo a mis padres, “es un niño”, llenos de amor y cariño celebraron el acontecimiento de la llegada de su primogénito, las ruedas dentadas del sistema comenzaron a girar con sus dientes engranados bajo los estrictos ajustes del maestro relojero, donde todo tiene su momento y cada momento tiene su razón.

 

Acicalaron mis ropas con azules, también lo hicieron en el lecho, y comenzaron a idear un camino para mis pasos, un futuro que yo no sospechaba. Levantaron el fruto de su amor al cielo y mostraron a todos aquellos que les rodeaban que Aire sería el orgullo, la continuidad de su apellido, el que ellos deseaban como primer fruto.

 

Miraba complacida, no sospechaba nada, sólo sabía del calor del pecho de mi madre, del sustento que satisfacía mis necesidades, era feliz y mis padres conmigo, era su hijo varón.

 

Crecí con mis hermanas y padres, y ya desde pequeña no entendía como había cosas que yo no debía hacer ni tan siquiera mirar, mis hermanas me procuraban envidia, hacían y tenían cosas que yo quería, pero mis padres decían con amor y cariño que no eran para mi, que había un mundo hecho a medida, a la medida de lo que ellos también habían aprendido para su hijo, como les enseñaron a su vez sus padres y los padres de éstos y así sin fin. 

 

Cuando ya tenía 4 ó 5 años pasaba gran parte de los fines de semana y los veranos en la casa del pueblo donde vivía la abuela, me pasaba el día husmeando entre las faldas de mama y de la abuela, acudía con ellas a las reuniones de las mujeres del pueblo, jugábamos a las cartas con pesetitas, y adoraba que elogiaran mi rubia melena y mi cara de ángel, de alguna manera me sentía a gusto entre esas personas. También mi padre cuando llegaba de sus obligaciones se encargaba de pasearme en los ambientes que él suponía serían los de su hijo, bodegas, reuniones en el bar y demás lugares para los hombres hechos y derechos, digamos que aquellos que sólo son para ellos, donde se vetaba la entrada de las que yo suponía como iguales, pero aborrecía esos encuentros, desconocía el motivo pero no me gustaban. 

  (más…)

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Queridas amigas, 

Hace ya varios meses que todas vamos teniendo noticias de la librería Pròleg y de las dificultades a las que ha de hacer frente debido a que es necesario abandonar el local, ya que es requerido por sus propietarios. Conseguir uno nuevo,  relativamente cerca del actual y teniendo en cuenta el precio de los alquileres en el Barrio Gótico, no ha resultado fácil, aunque finalmente se ha logrado y Pròleg, Llibreria de les dones, tiene ya su nueva casa en la calle Sant Pere més Alt 46 muy cerca del Palau de la Música, del Edificio Bonnemaison y del futuro emplazamiento de Ca la Dona! 

Pròleg necesita de nuestro apoyo económico para poder financiar el traslado y el acondicionamiento de este nuevo lugar, ya que se deben hacer obras de albañilería,  instalación eléctrica, pintura y otras también imprescindibles. Os imaginaréis que una librería de estas características no da los beneficios necesarios como para alquilar un espacio, acondicionarlo, hacer el traslado, etc. Sabemos que Àngels, Núria y un grupo de mujeres se han movido todo lo posible, buscando el soporte de diversas instituciones de Barcelona, de momento sin resultados asi que siguen necesitando nuestro apoyo. Nosotras sabemos, más que nadie, de la importancia y necesidad política y cultural de un espacio como éste en una ciudad como la nuestra. Y precisamente porque no nos podemos permitir la pérdida de este espacio  es por lo que hemos decidido comenzar a movilizarnos para lograr la continuidad de la librería de mujeres de Barcelona.

Hemos pedido a Àngels que nos proporcionara el número de cuenta de la librería,  para que cada una de nosotras colabore en la medida de sus posibilidades y que,  con su pleno consentimiento os copio aquí: 

El titular aparece como Le Gelorp (el nombre fiscal de la librería) que es Pròleg a la inversa, 

Titular: LE GELORP 

Número de cuenta: Caixa Penedès 

2081-0249-52-0000016511 

 

Escribimos esta carta como feministas, lectoras y amigas de un espacio de relación y encuentro entre mujeres. Es una iniciativa personal que recoge el sentir de muchas de vosotras. Muchísimas gracias a todas. Deseamos que muy pronto nos podamos ver celebrando la inauguración de un Nuevo Pròleg, felices de la continuidad de nuestra librería.

 

Saludos muy afectuosos,

 

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Por: Iraida Vargas, Fuente: Género con clase.

Introducción

No cabe duda que si hay un tema que ha inquietado sobremanera a los movimientos feministas de todo signo es el evasivo y complejo concepto llamado “equidad de género”, generándose interminables disputas y debates, tanto teóricos como políticos. Esta situación ha hecho todavía más relevante la discusión sobre aspectos éticos: la justicia, la libertad y la dignidad femeninas.

 

Nos interesa en esta ponencia plantear que para nosotras es casi un imposible lograr la equidad de género en Estados capitalistas. Por Estados capitalistas estamos entendiendo, como se sabe, aquéllos donde impera la propiedad privada, donde existe el trabajo alienado que genera plusvalía, donde una clase privilegiada explota a las demás, donde el lucro prevalece sobre la solidaridad. El capitalismo es un sistema socioeconómico-cultural que se nutre y se reproduce, precisamente, gracias a las desigualdades sociales; se trata de un sistema no solamente opresor sino también racista y sexista que excluye de toda capacidad de decisión política y del goce y el disfrute de una vida digna a las mayorías empobrecidas del mundo, formadas por mujeres y hombres, mayorías que el mismo capitalismo ha contribuido a empobrecer.

(más…)

 

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Fuente: Femmefatale

Ruth Toledano (León, 1963) es poeta, columnista en el diario El País, bisexual y una ferviente activista por los derechos de los gays y los animales. Llega a la redacción de Femme Fatale acalorada, repleta de energía y con su “hija” Poca en brazos, un chiuaua. La entrevista se convertirá muy pronto, marcada por su humor ácido y afilado, en una carcajada. Disfruten.  

FF. ¿Nos podrías hablar un poco de tu etapa en León y de cómo llegaste a Madrid?

RT. De León me vine muy pronto, a los 7 años, por lo que mi etapa leonesa es la infancia. Se trata de un periodo muy importante porque tuve una infancia rural y eso, en mi opinión, es algo maravilloso. En León me criaron mis abuelos. Mi abuela era maestra, algo que marca tu formación, tu manera de crecer. Yo era la nieta de doña Angelines. (Risas) Me enseño a leer y a escribir muy pronto, para que cuando llegara a la escuela diera ejemplo. Esa mentalidad antigua que la consideraba una de las “fuerzas vivas” del pueblo (con el cura y el médico), te obligaba a tener que dar ejemplo todo el rato. Y así sigo. (Risas).

Vine a Madrid porque mi familia materna es de aquí. Me vine a vivir con mi madre. Luego estudié Filología Hispánica, realicé diferentes trabajos no relacionados con la literatura y, cuando se creó la Escuela de Letras, me matriculé en ella. Pertenezco a la primera promoción. Ahí es donde encaucé mi carrera en el mundo literario y periodístico.

 

 

FF. ¿Qué es eso de que fuiste nombrada “Cronista Oficial de la Villa de Madrid”?

 

RT. Se trata de un reconocimiento institucional que hace la ciudad de Madrid a través del Ayuntamiento y a propuesta de un grupo político que en este caso fue el PSOE con apoyo de IU. Se votó en el pleno y se aprobó. ¿Y en qué consiste ser “Cronista Oficial”? La gente piensa que trabajo de algún modo para el Ayuntamiento y que debo escribir crónicas; pero no. Aunque se llame así, se trata simplemente de un reconocimiento que te hace la ciudad. Además no tengo que cumplir con ninguna formalidad y es vitalicio. Soy la primera mujer que recibe ese título, todo un honor, y no recibo remuneración alguna. Es como si en Chueca me hicieran Marquesa. (Risas).


FF. ¿Cuándo surgió tu interés por la lucha a favor de los homosexuales de una manera más pública?

RT. Siempre he sido una persona combativa. En el colegio te llaman rebelde, y creo que eso no es más que el germen de un compromiso cívico, social y político con tus ideales y en contra de las injusticias. De siempre he tenido una mirada política, porque aunque detesto la política creo que es algo que rige la marcha de nuestras vidas. Para mí la política, la única que me interesa y entiendo, es la del activismo ciudadano. Además soy bisexual, algo que descubrí en mi adolescencia.



FF. ¿Me podrías explicar qué es eso de la “Política gay”?

RT. Ser gay significa pertenecer a un movimiento de liberación que exige, defiende y lucha por los derechos de todas las personas más allá de sus tendencias o gustos. Ser homosexual, por el contrario, significa tener una compulsión erótica hacia una persona del mismo sexo. No significa ni que luches por ello, ni que salgas del armario. Para mÌí por ejemplo, un homosexual no tiene que estar obligatoriamente fuera del armario y un gay, sí. El movimiento no es homosexual, sino gay. Por eso hay homosexuales del Partido Popular que tienen la Ley de Matrimonio en el Constitucional. Todavía no me explico cómo pueden pertenecer a un partido que niega sus derechos fundamentales como ser humano y como ciudadano. Creo que es como ser judío y nazi.


FF. Yo soy heterosexual, vivo con mi novia, y como ves escribo para esta revista y apoyo el movimiento gay. ¿Sería yo un heterosexual gay?

RT. Sí, sin lugar a dudas. Mi novio también lo es.

 

FF. ¿Y no crees que con el término “gay” las lesbianas quedan discriminadas?

RT. Sí, creo que habría que incorporar mucho más  la palabra “lesbiana” a nuestro discurso y lenguaje cotidiano para que tuvieran más visibilidad.

 

Ahora bien, al margen de eso, para mí el movimiento gay incorpora a las lesbianas, transexuales, bisexuales. Por lo que  nunca digo: “Soy bisexual”, sino “Soy gay”.

Relacionado con esto tengo una anécdota maravillosa. Mi hermana es mucho más joven que yo y vivía conmigo cuando era pequeña. Vivíamos con la que entonces era mi pareja, una chica que se llamaba Berta. Cuando mi hermana Esther era niña, me preguntó en una ocasión algo que me veía venir: “Oye Ruth, ¿qué significa lesbiana?”. Y le respondí: “Son dos chicas que se quieren”. “¿Como Berta y tú?  Continúa. Digo “Sí”. “¡Pues tu diccionario es una mierda!” -me dice-, porque pone: lesbiana, habitante de Lesbos. (Risas). 

 

FF. Leí una entrevista que te hicieron en 2002 y decías que “las lesbianas no salen del armario”. Crees que la situación ha cambiado?

RT. Yo creo que, a medida que pasa el tiempo, las cosas van a mejor. El día 5 de julio, por ejemplo, tengo una boda de dos amigas que se casan en Teruel. Una de estas dos chicas, en 2002, no decía públicamente en su trabajo (una editorial importante y donde continúa trabajando) que era lesbiana. Quizá la gente lo supiera o no, pero era algo que no se verbalizaba. Pues ahora hay un cartel anunciando su boda y el de otras dos compañeras que se casan. Las otras bodas son heterosexuales y su boda está tan normalizada como la de ellas.  Por cierto, lo más intolerable de esta boda es que la hagan en pleno Día del Orgullo. El primero en toda mi vida en el que no voy a estar aquí, que no abriré mi casa como todos los años para hacer el gran fiestón (Risas).
Lo que yo quería decir en 2002 era que aún existía una enorme distancia entre lo que habían logrado los chicos y lo logrado por las chicas en términos de visibilidad. Y todavía lo digo, aunque se haya avanzado bastante.
Y después están los obstáculos que se ponen ellas mismas. A veces he llegado a sentirme un poco incómoda incluso con las propias lesbianas, porque digamos que yo no soy según muchas “una lesbiana pura” de raza, con pedigrí. Bueno, es que soy chucha (Risas) no una perra, como otras (Más risas). Yo espero que salgan ya todas las lesbianas puras, por favor, que deje de ser yo quien da la vara con este asunto, alguien que encima tiene menos credibilidad. Ha salido un juez como Grande Marlaska. ¿Dónde está la jueza lesbiana en España? Han salido militares, curas. ¡Que salgan las monjas lesbianas, que las conozco! (Risas).

 

No quiero ser injusta con nuestra historia. Sé de donde venimos, sé con lo que cargamos todavía. Y esto, por supuesto, es producto del machismo. Las lesbianas y el movimiento gay en su conjunto necesitan de mujeres destacadas en la sociedad que digan abiertamente que lo son. ¿Cuántas hay que recordemos ahora mismo? Por lo menos en mi caso digo lo que soy, aunque sea “impura” (Risas). Debemos hacer una autocrítica. Las lesbianas necesitan salir del armario, y que lo haga la jueza, la profesora de colegio, la actriz, la cantante, la ministra…Tenemos un Zerolo, ¿dónde está la Zerola? Yo no exijo, ni pido, que todo el mundo sea héroe. No pido que salgan 25.000 juezas lesbianas, sería increÌble, incluso un poco aterrador (risas); pero por favor, que salga aunque sea una.

FF. ¿Nos podrías hablar un poco de tu etapa en León y de cómo llegaste a Madrid?

RT. De León me vine muy pronto, a los 7 años, por lo que mi etapa leonesa es la infancia. Se trata de un periodo muy importante porque tuve una infancia rural y eso, en mi opinión, es algo maravilloso. En León me criaron mis abuelos. Mi abuela era maestra, algo que marca tu formación, tu manera de crecer. Yo era la nieta de doña Angelines. (Risas) Me enseño a leer y a escribir muy pronto, para que cuando llegara a la escuela diera ejemplo. Esa mentalidad antigua que la consideraba una de las “fuerzas vivas” del pueblo (con el cura y el médico), te obligaba a tener que dar ejemplo todo el rato. Y así sigo. (Risas).

Vine a Madrid porque mi familia materna es de aquí. Me vine a vivir con mi madre. Luego estudié Filología Hispánica, realicé diferentes trabajos no relacionados con la literatura y, cuando se creó la Escuela de Letras, me matriculé en ella. Pertenezco a la primera promoción. Ahí es donde encaucé mi carrera en el mundo literario y periodístico.

FF. ¿Qué es eso de que fuiste nombrada “Cronista Oficial de la Villa de Madrid”?

RT. Se trata de un reconocimiento institucional que hace la ciudad de Madrid a través del Ayuntamiento y a propuesta de un grupo político que en este caso fue el PSOE con apoyo de IU. Se votó en el pleno y se aprobó. ¿Y en qué consiste ser “Cronista Oficial”? La gente piensa que trabajo de algún modo para el Ayuntamiento y que debo escribir crónicas; pero no. Aunque se llame así, se trata simplemente de un reconocimiento que te hace la ciudad. Además no tengo que cumplir con ninguna formalidad y es vitalicio. Soy la primera mujer que recibe ese título, todo un honor, y no recibo remuneración alguna. Es como si en Chueca me hicieran Marquesa. (Risas).

FF. ¿Cuándo surgió tu interés por la lucha a favor de los homosexuales de una manera más pública?

RT. Siempre he sido una persona combativa. En el colegio te llaman rebelde, y creo que eso no es más que el germen de un compromiso cívico, social y político con tus ideales y en contra de las injusticias. De siempre he tenido una mirada política, porque aunque detesto la política creo que es algo que rige la marcha de nuestras vidas. Para mí la política, la única que me interesa y entiendo, es la del activismo ciudadano. Además soy bisexual, algo que descubrí en mi adolescencia.

FF. ¿Me podrías explicar qué es eso de la “Política gay”?

RT. Ser gay significa pertenecer a un movimiento de liberación que exige, defiende y lucha por los derechos de todas las personas más allá de sus tendencias o gustos. Ser homosexual, por el contrario, significa tener una compulsión erótica hacia una persona del mismo sexo. No significa ni que luches por ello, ni que salgas del armario. Para mÌí por ejemplo, un homosexual no tiene que estar obligatoriamente fuera del armario y un gay, sí. El movimiento no es homosexual, sino gay. Por eso hay homosexuales del Partido Popular que tienen la Ley de Matrimonio en el Constitucional. Todavía no me explico cómo pueden pertenecer a un partido que niega sus derechos fundamentales como ser humano y como ciudadano. Creo que es como ser judío y nazi.

FF. Yo soy heterosexual, vivo con mi novia, y como ves escribo para esta revista y apoyo el movimiento gay. ¿Sería yo un heterosexual gay?

RT. Sí, sin lugar a dudas. Mi novio también lo es.

FF. ¿Y no crees que con el término “gay” las lesbianas quedan discriminadas?

RT. Sí, creo que habría que incorporar mucho más  la palabra “lesbiana” a nuestro discurso y lenguaje cotidiano para que tuvieran más visibilidad.

Ahora bien, al margen de eso, para mí el movimiento gay incorpora a las lesbianas, transexuales, bisexuales. Por lo que  nunca digo: “Soy bisexual”, sino “Soy gay”.

Relacionado con esto tengo una anécdota maravillosa. Mi hermana es mucho más joven que yo y vivía conmigo cuando era pequeña. Vivíamos con la que entonces era mi pareja, una chica que se llamaba Berta. Cuando mi hermana Esther era niña, me preguntó en una ocasión algo que me veía venir: “Oye Ruth, ¿qué significa lesbiana?”. Y le respondí: “Son dos chicas que se quieren”. “¿Como Berta y tú?  Continúa. Digo “Sí”. “¡Pues tu diccionario es una mierda!” -me dice-, porque pone: lesbiana, habitante de Lesbos. (Risas). 

 

FF. Leí una entrevista que te hicieron en 2002 y decías que “las lesbianas no salen del armario”. Crees que la situación ha cambiado?

RT. Yo creo que, a medida que pasa el tiempo, las cosas van a mejor. El día 5 de julio, por ejemplo, tengo una boda de dos amigas que se casan en Teruel. Una de estas dos chicas, en 2002, no decía públicamente en su trabajo (una editorial importante y donde continúa trabajando) que era lesbiana. Quizá la gente lo supiera o no, pero era algo que no se verbalizaba. Pues ahora hay un cartel anunciando su boda y el de otras dos compañeras que se casan. Las otras bodas son heterosexuales y su boda está tan normalizada como la de ellas.  Por cierto, lo más intolerable de esta boda es que la hagan en pleno Día del Orgullo. El primero en toda mi vida en el que no voy a estar aquí, que no abriré mi casa como todos los años para hacer el gran fiestón (Risas).
Lo que yo quería decir en 2002 era que aún existía una enorme distancia entre lo que habían logrado los chicos y lo logrado por las chicas en términos de visibilidad. Y todavía lo digo, aunque se haya avanzado bastante.
Y después están los obstáculos que se ponen ellas mismas. A veces he llegado a sentirme un poco incómoda incluso con las propias lesbianas, porque digamos que yo no soy según muchas “una lesbiana pura” de raza, con pedigrí. Bueno, es que soy chucha (Risas) no una perra, como otras (Más risas). Yo espero que salgan ya todas las lesbianas puras, por favor, que deje de ser yo quien da la vara con este asunto, alguien que encima tiene menos credibilidad. Ha salido un juez como Grande Marlaska. ¿Dónde está la jueza lesbiana en España? Han salido militares, curas. ¡Que salgan las monjas lesbianas, que las conozco! (Risas).

 

No quiero ser injusta con nuestra historia. Sé de donde venimos, sé con lo que cargamos todavía. Y esto, por supuesto, es producto del machismo. Las lesbianas y el movimiento gay en su conjunto necesitan de mujeres destacadas en la sociedad que digan abiertamente que lo son. ¿Cuántas hay que recordemos ahora mismo? Por lo menos en mi caso digo lo que soy, aunque sea “impura” (Risas). Debemos hacer una autocrítica. Las lesbianas necesitan salir del armario, y que lo haga la jueza, la profesora de colegio, la actriz, la cantante, la ministra…Tenemos un Zerolo, ¿dónde está la Zerola? Yo no exijo, ni pido, que todo el mundo sea héroe. No pido que salgan 25.000 juezas lesbianas, sería increÌble, incluso un poco aterrador (risas); pero por favor, que salga aunque sea una.



FF. ¿Cuál es tu opinión sobre la actitud que las feministas tienen respecto a las lesbianas?

RT. Por suerte, mi adolescencia y mi primera juventud la viví en un momento generacional alejado de la etapa de mayor auge del movimiento feminista. Yo, como es natural, soy feminista. Pero me duele mucho ese sector dentro del movimiento que se ha desvinculado de la liberación de las lesbianas para no ser identificadas con ellas. Aunque esta actitud no me extraña. Todos los movimientos políticos y reivindicativos son muy decepcionantes cuando los conoces desde dentro. 

“The Lesbian Inside”

“How could you?”

“The Gender Clinic”

“Initial Reactions”

 

A short clip from the feature film She’s a Boy I Knew containing the transgender filmmaker’s best friend and wife as they discuss their conceptions of the filmmaker’s sexuality as she transitions from male to female.

She’s a Boy I Knew is a comic, heartbreaking, and uplifting autobiography, in which filmmaker Gwen Haworth documents her gender transition through the voices of her anxious but loving family, best friend, and wife. The film focuses on a family whose bonds strengthen as they re-examine their preconceptions of gender and sexuality.

The film is currently on the film festival circuit. Check for a screening in your area on the film’s website at www.artflick.com

lenguaje1
 
Estimadas le reenvio esta decadente nota de este sr  y mi arrebatada respuesta, seguramente habra quien pueda darle una mejor. Un abrazo
 
Respuesta al don carlos
EstimadA , desde ya que el lenguaje no es sexista sino el uso que se hace del mismo. U d como linguista doctor experto y tanto deberia saberlo tal vez deberia saber que el el lenguaje es nuestra herramienta para nombar la realidad, tal vez debreria leer un poco , poquito a Bourdieu y enterarse de su idea de apropiarse de la lengua y el concepto de violencia simbolica. No le vendria mal leer estadisticas de femicidio y  violencia de genero sobre todo las de su pais de origen. Tal vez refleccionar sobre el hecho de que si un profesor se refiere  a su alumnado en un 99 por ciento constituido por mujeres y con la presencia de un solo varon como ” alumnas ” el varon va a sentirse incomodo o excluido automaticamente y varias mujeres saldran a hacer algun comentario.No se tratade la Real Academia y de elitismos decadentes se trata de mujeres que ganan menos que los varones en todo el mundo ( lea estadisticas) que tienen menos poder economico, que son mas analfabetas, que son mas agredidas , en todo  el mundo repito.Me extrana que un doctor en no se que y profesor en no se cuanto no pueda ver detras de esta necesidad de nombrar en femenino un  reclamo justo de inclusion que va por fuera de los salones literarios de  senores cultos que se pierden en disquisiciones sobre el estilo ,la lengua y consumen mujeres en caracter de prostituyentes, son guardianes extrictos de la virginidad de sus hijas , complices de los abusos de sus hijos, golpeadores ocasionales,descalificadores constantes. Vamos doctor en noseque profesor de nose cuanto,  enterese , hay alumnas y alumnos, diputadas y diputados doctores y doctoras putos y putas.  No somos una un subconjunto dentro del conjunto hombres, enterese, no sea cursi. Lea  el subtexto. No pienso corregir este mail porque me apropio de la lengua y al que no le guste que se vaya al carajo o a llorar a la real academia. — Y te puedes hacer un gorro estupendo con papel de aluminio usado

LIC. SILVIA LOMMI

 
Buenos Aires
ARGENTINA
MUEVETE POR LA IGUALDAD
Lo que no se nombra NO EXISTE
joëlle
Joëlle Losson vuelve a hablar de la gorda broma de las elecciones europeas. Y saca el verdadero balance de la derrota democrática a la cual asistimos, una brizna divertida, una brizna desesperada, el domingo que pasó, por la tarde.

Elecciones europeas : ¡ El « No » gana ! ¿ Qué ? ¿ No era la cuestión ? 

TOTALES : X 0,4

Multiplicamos por 0,4 el résultado de cada lista, y todo el irrisorio de este cine de barrio aparece : los vencedores están al 11,2 %, la fuerza montante verde al 6,5 %, los perdedores al 7 %, la izquierda de la izquierda sumada al 5 % y se derrumbó el centro por menos de 4 %… 

DERECHA : NEUILLY SPIRIT

La derecha hace una política de derecha para la banda de trompetas y tambores del Fouquet’s y la gente de Touquet y de Deauville, de Neuilly y de Auteuil. así no bastaría. Por eso, draga los bobos de derecha, curas, cagados, racistas, mezquinos. Pues alimenta su electorado tradicional. 

IZQUIERD : HAZ EL BIEN A UN VILLANO

La izquierda, cuando está en el poder, no hace una política de izquierda. Sirve las nalgas delante del Medef (sindicato de los patronos). Esto hasta no impide hacerselo poner profundo… Y cede delante de las « directivas » de OMC, de Bruselas, financia las escuelas de los curas, acaricia al pequeño accionista en la dirección del pelo, no aburre a los grandes (sino « haz bien a un villano, te caga en la mano »). Lo mejor posible es que se se toma por el SERVICIO MÓVIL DE URGENCIAS MÉDICAS creando gilipollos subempleos. Y pierde a sus electores. 

IZQUIERDA RADICAL : CARACTERIALES

Más a la izquierda, tiene partidos políticos dirigidos por mégalos caracteriales, que se entregan a baladronadas simpáticas y antigubernamentales, pero se larga cuando la ocasión de construir un informe de fuerza se presenta (Besancenot en 2002, Mélenchon en 2005). 

LOS CURAS VERDES

Los verdes, los nuevos curas verdes (a veces verdes de gris), derechistas con atavíos de izquierdistas, hacen creerle al tonto que a falta de salvar a la gente, salvarán el planeta. Al mismo tiempo, un documentario aburriendo como la lluvia que cae pero bonito, vino para recordar a las batatas de sofá que sería bien, y ciudadano, moverse un pequeño el día siguiente y hacer un gesto para el planeta. 

BOICOTEO

En estas condiciones, el 60 % de abstención es normal. Y significa más que la abstención, es el boicoteo. Un boicoteo ciudadano, para decir la desconfianza, el rechazo de mandar gillís representarlos en instancias donde todos ronronean bajo el mismo edredón consensual. 

NI RAZÓN NI PASIÓN

Finalmente, voté a Partido Socialista, sin razones ni pasión, para jorobar los « royalo-collombistes » al interior del PS y también porque me pasa que haga humanitaria de proximidad. A pesar de todo, me reí de la no-elección de Hamon, que se hizo tener por Aubry después de hacer tener Lienemann : ¡ No es un partido, es un burdel ! (Más agradable que un convento o un cuartel). El más divertido, hoy, es oír los partidarios de la dama de Poitou reclamar con una rapidez que parece indecente, los espacios a la jefa actual, jactándose tanto del resultado de las elecciones en el que no puedo abstenerme de pensar que hicieron lo que hacía falta para que sea de allí así. Entonces, así es.

Joëlle Losson
Principal du collège du Val d’Ornois
55130 Gondrecourt-le-Château
    0329896492
    0329897974
    0673248633

estereotipos

Los estereotipos de los que ya hablé en un artículo anterior (Transexualidad estereotipada, la falsa naturaleza de la realidad (parte primera))en relación directa que en este caso que me ocupa, tratan sobre las identidades de las mujeres transexuales y que tantos prejuicios y condenas conductuales y sociales hacen que se nos atribuyan como mujeres trans y que durante largos decenios se nos han atribuido en base a un desconocimiento real de nuestra realidad, de ahí que vuelva de nuevo a hablar de los estereotipos y la transexualidad femenina como algo fundamental contra lo que luchar y erradicar para así de esta manera conseguir dar un conocimiento social y cultural más acertado de la realidad que compone nuestra existencia como mujeres que realmente somos aunque no naciéramos en un cuerpo genotipicamente ni fenotipicamente de mujer.

 

Los estereotipos que son producto de la incultura, o mejor dicho de una cultura popular basada en primer lugar en los mitos tanto clásicos como modernos, Lévi-Strauss hablaba de los mitemas como la parte más pequeña en que se descomponen los mitos como productos de la cultural popular, en sus estudios sobre la analogía entre los sistemas lingüísticos y los sistemas mitológicos encontró una similitud entre los mitemas y los fonemas como la menor parte indivisible de los significados pero claro está todo esto estaba enclavado en una serie de estudios antropológicos de tribus ancestrales donde el uso del habla no era la herramienta principal de comunicación y como consecuencia de transmisión del saber, tampoco existían maneras, vamos a llamarles estáticas o fijas como la escritura formal que conformaran una continuidad en la transmisión de los saberes de aquellas sociedades ancestrales, por lo que lo mitos formaron parte de la herencia cultural que se transmitía de generación en generación como fuente de saber y en consecuencia de poder, siempre en la mayoría de los casos gestionados por los patrones androcentristas tribales. Para entender el significado de un mitema y su analogía con los fonemas debemos de atenernos al estudio de cuestiones sociológicas que según otros estudiosos del tema contradicen a Lévi-Strauss porque consideran que el mitema solamente puede ser conceptualizado dentro de un sistema de significantes englobados en un conjunto sociológico concreto. Pero la realidad el que los mitos con sus mitemas y lo estereotipos guardan una estrechísima relación a día de hoy, no dejan de ser saberes populares que sin tener ninguna base o apoyo real tratan de dar validez discursiva a argumentos que son difícilmente deconstruibles o rechazados en el mejor de los casos por su arraigo en las personas que nos rodean, un ejemplo claro es que una mujer transexual o bien es una prostituta o bien es un hombre que disfruta vistiéndose de mujer para obtener un rédito de placer efímero y promiscuo, esto es a modo de ejemplo, nada más, como este hay cientos.

 

De otra manera también en la modernidad gracias a los avances que se han llevado a cabo en el terreno de la semiología y la lingüística los estereotipos han dejado de ser mitos o conjuntos de mitemas en una circunscripción social concreta, para ser por herencia de educciones controladas desde el Estado y los estamentos religiosos de nuevo cánones conductuales y/o estéticos inapropiados para la sociedad que trataban de controlar y controlaban, esto refiriéndome a la historia más reciente de nuestro país hace 25 años.

 

Las mujeres transexuales nos encontramos con los estereotipos construidos en base al desconocimiento y en la mayor parte de las ocasiones malintencionado por motivos de odio, miedo y rechazo, por los que nos hemos visto relegadas a una categoría inferior dentro de la escala social humana. En un primer encontramos el origen de sus raices en el arraigo sociocultural de nuestra sociedad, el sujeto transexual, en este caso la mujer transexual, encuentra una de las primeras barreras psicológicas en la producción de unos conceptos basados en el lenguaje, exactamente los primeros serian los producidos por el habla y por la escala de imposiciones subjetivas de la semiología, que no son otras que el arraigo que a lo largo del tiempo se han ido produciendo por medio del habla y su performatividad, bien sea ésta negativa o positiva. Son barreras aparentemente sencillas pero que con el paso de los tiempos han producido una agenciación del verdadero saber sobre la realidad de la mujer transexual y han logrado que por los mecanismo intrínsecos de esos lenguajes (habla y semiología) el poder haya enquistado unos significados que no atienden en absoluto al significante, estos mecanismos que eternizan su trayectoria se producen y reproducen de una manera autónoma llegando a constituir los estereotipos que todos conocemos sobre la realidad de nuestra transexualidad.

 

Mientras no comencemos realizando pequeños cambios pero significativos en estos aspectos, el del habla y la semiología no conseguiremos establecer unas estructuras de saber/poder tolerantes e incluyentes en lo que representa socialmente la realidad transexual.

 

La legislación española comenzó hace ya algunos años a configurar lo que sería el principio de una serie de actuaciones para promover la desestigmatización y la no estereotipicidad de éste hecho, para ello, comenzó legislando, y mucho antes consensuando e implementando, una ley con la que adaptar la identidad administrativa de las personas transexuales a su realidad psicosocial, para ello se aprobó en marzo de 2007 una ley que facilitaba el cambio en lo relativo a la mención y al sexo de las personas transexuales, pudiendo de esta manera comenzar a facilitar el camino donde nuestra documentación estaba acorde a nuestra realidad vivida como transexuales. A pesar del gran avance que esto supuso comenzaba el camino más complejo para la adecuada socialización y subjetivización positiva de nuestras personas (identidades).

Los usos y ab-usos del habla y la semiología durante estos años transcurridos desde la aprobación de esta ley, han producido en los agentes de socialización cambios que aunque no son de gran calado resultan significativos, en la manera en la que de una manera pública se ha comenzado a tratar dignamente la realidad que conformamos las personas transexuales en España. Algunos medios de comunicación, sus profesionales, las Administraciones y su funcionariado, la medicina con sus especialistas y algunos educadores han comenzado un tímido cambio a la hora de referirse a esta realidad, dejando así paulatinamente desterrados parte de los tópicos y estereotipos que nos caracterizaban y en cierto modo aun continúan haciéndolo.

 

Pero el esfuerzo no debe de dejarse a un camino y caminar pasivo de nuestra desetigmatización como mujeres de segunda, debemos de ser nosotras las actoras principales que durantes largos años vayamos creando una visibilidad correcta y nada estereotipada de la mujer transexual, ya no valen las performances vistosas y llamativas, festeras y reivindicativas, mujeres en tanga con boas de plumas ocultando sus pechos subidas en carrozas y retroalimentando, si de una manera que tiene justificación social en un momento dado, muy puntual pero las mujeres transexuales no somos eso, somos mujeres que mucho valor y esfuerzo, con un coste emocional y familiar en muchos casos hemos construido nuestra identidad verdadera en base a aquello que nos sentimos, verdaderas mujeres, es hora de alejar tópicos y estereotipos de nuestro camino. No podemos acercarnos a un docente de secundaria y decirle que queremos llevara cabo una pequeña charla y alguna dinámica para demostrar que no somos lo que están viendo esos niños y niñas a ver en nosotras (prostitutas, locas, travestis, etc.…) si antes no normalizamos nuestra situación y proyección social de nuestra verdadera realidad.

 

Este se presenta un trabajo arduo, ya sabemos de las celebraciones y performances festivas con las que muchas mujeres transexuales no nos identificamos, porque no representan nuestra verdadera identidad y además perjudica seriamente nuestra integración normalizada en los procesos de socialización reglados y normativos que la ética social actual es la que controla y nos puede dar acceso a una integración social, laboral, política y personal seria. El empoderamiento de las mujeres transexuales es una realidad, somos tan mujeres como todas pero necesitamos arrancar determinados estereotipos e imágenes que nosotras mismas en algún momento alimentamos de manera voluntaria sumando de esta manera carácter marginador al que ya sufrimos.

 

Haizea Caballero Ruiz.

mariela-castro

Mariela Castro Espín, la hija del actual mandatario del país caribeño y de quien fuera la presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, Vilma Espín, es una de las impulsoras de una medida inédita en la historia de Cuba: la legitimación del derecho a cambiar de sexo y la modificación del nombre en el documento nacional de identidad. 

La medida llega días después de que la sobrina sexóloga del mítico Fidel haya organizado con éxito, por segundo año consecutivo, el Día Mundial contra la Homofobia, motivo por el cual se realizó un polémico desfile de gays y transexuales a través de una de las avenidas céntricas más importantes de La Habana. Este hecho se enmarca en el cambio de política oficial que el gobierno ha realizado en los últimos tiempos en pos de  incentivar el respeto hacia este colectivo.

Castro Espín además de ser activista por los derechos de los homosexuales, es la actual directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y ha participado en campañas de lucha contra el Sida además de manifestarse a favor de la legalización y despenalización del aborto. 

Las operaciones de cambio de sexo en Cuba tienen como antecedente una única intervención realizada a un hombre en 1988, tras la cual la continuidad se vio frenada por el revuelo que este hecho generó en la isla. A pesar que las cirugías de cambio de sexo en Cuba son gratuitas, algunos transexuales han manifestado su queja ya que, tras un proceso de admisión muy riguroso,  las operaciones se retrasarían alrededor de dos años en concretarse. 

“Estamos proponiendo, además, una solución legal para que se reconozca el cambio de los documentos de identidad de los transexuales, sin tener que someterse a las cirugías de reasignación sexual. No todos desean operarse, ni reúnen las condiciones de salud para ello” señaló Mariela Castro Espín. Por otro lado, sostuvo que“una sociedad que aspire a conquistar más justicia social tiene que ampliar su capacidad de abarcar todas las realidades”. Este planteamiento ha sido claramente descartado por la Iglesia Católica, cuyo máximo representante en Cuba, el Cardenal Jaime Ortega, sostuvo que “la inclinación homosexual es objetivamente desordenada y las prácticas son pecados gravemente contrarios a la castidad”. 

El hecho de que sea una Castro quien se encuentre a la cabeza del derecho de los gays en este país no deja de asombrar a quienes recuerdan los tiempos en los que la revolución no tenía cabida para las personas con otras tendencias sexuales. Hasta la década del setenta la homosexualidad era delito en el Código Penal cubano y los presuntos culpables eran obligados a “reeducarse” en granjas colectivas. Un caso paradigmático de esta situación fue el del escritor cubano Reinaldo Arenas, quien encarcelado y torturado debido a su triple condición de homosexual, intelectual y anti-castrista, se vio obligado a un exilio penoso en Estados Unidos que culminó con su muerte en 1990. 

A pesar de la magnitud positiva de esta noticia, de todos modos, como señaló la famosa bloguera Yoani Sánchez, galardonada con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo Digital 2008, todavía hay que seguir esperando a que Cuba deje “salir de los armarios” a los que tienen otras preferencias pero esta vez de índole política e ideológica.

From http://gaycenter.org/out At the time of her mid-career survey at the Guggenheim last year, American photographer Catherine Opie visited the Center to talk about her work. She told us it was her first time doing a presentation in an LGBT space. It was a fascinating evening in which she explained the background motivating much of her work. You should be aware that some of the images are explicit. This video excerpt is from Out at the Center, a TV show and video podcast of the Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Community Center of New York City. The show is made possible thanks to members of the Center and viewers like you. To find out more, join or donate go to: http://www.gaycenter.org/support

From http://www.gaycenter.org/out The fifth annual C-Word of the Center’s Lesbian Cancer Initiative was a time for cancer survivors to come together for mutual support and celebration. A writer, a filmmaker and a cancer specialist offered their insights on confronting this disease. To learn more about the Lesbian Cancer Initiative go to:http://www.gaycenter.org/health/lci  This video excerpt is from Out at the Center, a TV show of the Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Community Center of New York City. The show is made possible thanks to members of the Center and viewers like you. To find out more, join or donate go to: http://www.gaycenter.org/support