
L’Oppressoir
Estamos a 14 de enero, y deberíamos pasar el millar de muertos en la Franja de Gaza. Mil muertos “de golpe”, y muchos más en realidad por los numerosos heridos que no sobrevivirán debido a las pésimas condiciones sanitarias en las que los médicos tienen que desempeñar su labor. Mil muertos, y más todavía por las numerosas zonas de la Franja inaccesibles a los servicios de emergencia. Mil muertos, y tantas familias destrozadas, tantas vidas descolocadas, tantos niños traumatizados de por vida por las bombas y la sangre. Mil muertos que se suman a los tantísimos muertos de esta guerra absurda que dura ya desde nada menos que 60 años.
Israel es responsable del conflicto. No es una opinión personal sino un hecho político, averiguable. Como declaraba Ben Gourion himself “Si fuera un leader árabe, jamás firmaría un acuerdo con Israel. Es normal, le robamos su país. Es verdad que dios nos lo prometió pero ¿en qué les puede interesar ? Nuestro dios no es el suyo. Hubo el antisemitismo, los nazis, Hitler, Auschwitz, pero ¿en qué les concierne ? Solo ven una cosa : venimos y les robamos su país. ¿Porque han de aceptarlo ?”
Israel es responsable porque frente al débil, el fuerte siempre es responsable. El fuerte tiene que hacer significativas concesiones y dar los primeros pasos. La humillación del débil es inmoral y por lo tanto injusta. Es normal, es la moral univeral que l requiere. Hasta parece que lo tiene en sus puñeteras escrituras.
La colonización de Palestina, como todo proceso colonizador, es iniciador de guerra, de desgracia. Este proceso dura y durara mientras que los que vivan en Palestina, la palestina histórica, no se entiendan sobre un modo de vida común. Derribo una puerta abierta pero es de lo que se trata. Vivir juntos sin partirse la cara. Un verdadero gran proyecto. Si, y más allá de las exhortaciones interminables sobre “una solución negociada para una paz justa y duradera”, la mejor broma del mundo, estamos lejos, muy lejos.
La OLP y sus componentes, el Hamas, no son un poder. A penas son u contra poder. El único verdadero poder en el territorio palestino es el estado de Israel. Naturalmente, somos amigos de Israel cuando somos “Francia” o “Occidente”. Se nos parecen, consumen como nosotros y piensan más o menos como nosotros. Sin embargo, es un estado arcaico, que encuentra su legitimidad en una profecía divina y se basa en una democracia étnica. Están los judíos ciudadanos de derecho, los árabes israelíes ciudadanos con algunos derechos, y los árabes que viven en bantustans.
La segregación es el origen de lo que rápidamente cualificamos “terrorismo” y que solo es en realidad una oposición política descreditada de facto que utiliza los únicos medios a su disposición para elaborar un enfrentamiento con el único poder realizando un emporium en esta zona.
Los dirigentes de la OPL se dejaron enganchar al gran juego de las negociaciones entre partes desiguales, se dejaron corromper por el dinero occidental (la viuda de Arafat se quedo con un millón de dólares al morir el gran leader, nos deja pensativos sobre los objetivos reales de los líderes palestinos). Son la corrupción y la voluntad del Estado de Israel de parar la OLP suscitándole una oposición que originan el Hamas y su actual influencia.
El Hamas es el futuro interlocutor de de Israel, es Ismael Haniyeh que estará al frente de las negociaciones, no Abou Mazen. Los Israelíes lo saben y quieren aniquilar sus fuerzas militares antes de antes de negociar con él. El Hamas tiene fundamentos ideológicos de iluminados como demuestra su carta y el objetivo político de “destrucción de Israel” ; pero hay que saber distinguir entre un programa, un eslogan, una provocación y objetivos reales. Parece ser que el hamas se tomó las cosas con calma y aprendió el pragmatismo. Está considerando la posibilidad de reconocer una “entidad sionista” si Israel acepta de olvidar un vez por toda la existencia de un estado palestino en las “fronteras de 1967″.
Aprendemos hoy que Israel está dispuesto al alto al fuego y a reabrir los puntos de paso entre Gaza e Israel si los cohetes (más bien inofensivos si los comparamos con el fuego israelí) dejan de caer en suelo Israelí y si la frontera entre Gaza y Egipto permanece cerrada para evitar tráfico de armas… Shimon Peres declaró en un hablar delicioso “nuestro objetivo era dar un gran golpe en gaza para que a sus habitantes se les pasen las ganas de mandarnos cohetes”. Eco al famoso “queremos marcar las consciencias al rojo vivo” Barak al principio de la ofensiva. Tanto para tan poco…
Mil muertos : el umbral sicológico se alcanzó. Ahora sí que podemos empezar a hablar. No hacen las cosas a medias estos israelíes ! De ahí, que se les pasen las ganas de pelea a todos los que perdieron hijos, padres, queda por ver. ¿Apostamos ?
Julie Génicot, Renaud Chenu