
Definiré el término “acontecimiento” sencillamente como un suceso determinado en el tiempo y el espacio, también haré una primera mención a la “huella” derridiana que los acontecimientos producen y a partir de aquí trataré de construir una base significativa de cómo los acontecimientos y se repetición (iterabilidad) continua o discontinua produce identidades construida y performadas.
El acontecimiento en primer lugar necesita de una consciencia que lo perciba, no para todas estos sucesos adquieren el grado de tal (acontecimiento) puesto que para muchos individuos / sujetos serán solamente actos aislados y no generativos del proceso vital de la “performance” de cada persona, sólo será acontecimiento en la manera en la que se convierta en significante y no significado efímero de un acto, es decir ira más allá del mero acto aislado carente de significante o conjunto de circunstancias espacio temporales. Freud definía esta cuestión como neurosis traumática y yo añado construcción postmorbida o después del suceso.
Los acontecimientos son la suma de un constructo (que es el que constituye en si la producción de un significado) y un acto relacional, que si invertimos la dirección de la creación de esta metáfora preformativa se valida al adquirir también significado es un concepto bidireccional. Es el movimiento dialéctico entre identidad / no identidad lo que origina la “différece” derridiana y da lugar al sumatorio de acontecimientos que acompañarán la construcción psicosocial del sujeto.
Los acontecimientos adquieren significación semiótica la consciencia individual por la repetición continua o discontinua de los mismos, produciendo significantes que elevan el acontecimiento más allá de acto aislado, procurando desde esa consciencia dotarlos de una identidad preformativa especifica para el individuo convirtiendo de esta manera la “différance” entre acto y acontecimiento reiterado en un constructor identitario, pudiendo decir en base a todo esto que las identidades se construyen en base a la suma de varios acontecimientos alo largo de la vida del sujeto que se transitará en individuo performado cuando su identidad esté afianzada y representada socialmente.
El género en base a la construcción identitaria cimentada en ese sumatorio de acontecimientos, el significado de los mismos sólo tendrá validez potencial si está contextualizada, siendo representado en ese mismo momento como si habláramos de la “performance” individual del ya construido (o bien deconstruido) individuo.
Haizea Caballero Ruiz